Bueno, pues ya estamos de vuelta. Ha sido una semana mentalmente renovadora, me hacía falta algo así. Demasiados frikis de los juegos para mi gusto, colchonetas guais, conferencias y talleres unos más interesantes que otros (a veces el nivel es demasiado bajo), flojo el networking (la persona más interesante la he conocido a través del Prici, de casualidad, y a base de whisky), buena la variedad de temas, interesantes los concursos, interesantes los premios, bueno el ambiente, azafatas escogidas estrategicamente, buen rollo, obsesos que dormían bajo su mesa…
Técnicamente una de las conclusiones que no esperaba sacar es que los mundos virtuales sirven para algo. De hecho sirven para mucho, además de para hacer el cafre. La charla sobre realidad virtual de Óscar, el amigo del Prici, una de las más interesantes. De hecho ayer me estrené en Second Life, aunque muy desorientado, fue muy extraño. Lo malo es que hay poco que hacer, podría ser más intuitivo, y necesitas un ordenador más potente que el mio.
En realidad estos mundos, que en un futuro pueden acabar formando un internet 3D, están pasando por algo parecido a internet hace 30 años: pocas webs, poco contenido, lento, pocos usuarios, mucha mejora por delante…
Cambiando de tema, no he echado una sola partida a nada, pero aunque le joda a la SGAE tengo películas para más de un año.
Powered by ScribeFire.


Vale vale vale, donde dije digo digo diego y estoy aquí demasiado tiempo antes de lo que imaginaba. Pero es que no quepo en mí por que la semana que viene me voy, entrada y gastos por cortesía de mi empresa -yo no pagaría lo que esto vale-, a la Campus Party, un campo de 6.000 nabos.